El desarrollo sostenible del turismo local, con un rostro más humano, exigió desde el inicio la participación directa de las comunidades indígenas anfitrionas. Ellas quieren mostrar al viajero una forma de vida auténtica que se nutre de una visión del cosmos diferente a otras existentes. Este encuentro le permite al huésped experimentar un contacto directo con la naturaleza y, sobre todo, enriquecerse de una vivencia intercultural, compartiendo múltiples actividades con las familias indígenas. Runa Tupari, su anfitrión y consejero, le ofrece una magnífica oportunidad de aprendizaje mutuo, privilegiando la autenticidad, al tiempo que le garantiza servicios turísticos de calidad.